La posesión de Deborah Logan es un filme que se centra en el terror psicológico, utilizando la posesión demoníaca como metáfora de la enfermedad y la decadencia. La película explora la relación entre la enfermedad de Alzheimer y la posesión demoníaca, sugiriendo que la línea entre la realidad y la locura es más delgada de lo que parece.